Existen varias confusiones con respecto a los conceptos sexo, sexo biológico, género, identidad de género, expresión de género, etc. Sin embargo, para fines de este post, me parece suficiente hacer una breve distinción entre las diferencias entre sexo y género.

El sexo hace referencia al cuerpo de una personas, incluyendo genitales, cromosomas, hormonas. Por otra parte, el género hace referencia a aquella construcción social de lo que entendemos como masculino o femenino. Así por ejemplo, cuando hablamos de una persona mujer transexual, decimos que su sexo biológico es de macho, pero su identidad de género es de femenina.

Aunque existen muchas definiciones en torno a la orientación sexual, a mi me gusta la siguiente: “la capacidad de cada persona de sentir una profunda atracción emocional, afectiva y sexual por personas de un género diferente al suyo, de su mismo género o de más de un género, así como a la capacidad de mantener relaciones íntimas y sexuales con personas”. (Acnudh, 2011).

A diferencia de otras definiciones, aquí la orientación sexual se determina desde el género, no el sexo de una persona, es decir desde no desde sus genitales y cromosomas, sino desde la identificación como hombre o mujer independientemente del sexo biológico.

Así por ejemplo, la Asociación Americana de Psicología, define la orientación de esta manera: “La orientación sexual se refiere a un patrón perdurable de atracciones emocionales, románticas y/o sexuales hacia hombres, mujeres o ambos sexos. ”(APA, 2013).

Como se imaginan, el tema es controversial ya que el término homo o heterosexualidad hacen referencia etimológicamente a “mismo sexo” o “sexo contrario”. La dificultad con estas diferencias al momento de definir la orientación sexual, es cuando hablamos de las personas trans, quienes poseen una identidad de género no esperada socialmente de acuerdo al sexo biológico.

Así por ejemplo, una persona que se define como mujer trans, que siente atracción por los hombres debería ser considerada heterosexual desde el concepto género, pero homosexual desde el sexo. De alguna manera, esto se relaciona en gran medida con la manera en que la persona se defina de sí misma, ya sea como mujer trans, o simplemente como mujer, y si un cambio genital y corporal es considerado por la persona como un cambio de sexo.

A pesar de lo anterior, un concepto que rompe con esta discrepancia es la orientación Pansexual, que se podría definir como la atracción hacia todo tipo de personas independientemente del género o sexo de una persona, incluyendo a aquellos no binarios.

Así por ejemplo, aunque muchas personas se identifiquen como lesbianas, no estarían dispuestas a tener una relación con una mujer trans. Una persona identificada como Pansexual, rompe con este cisexualismo (lo contrario a transexualismo, es decir personas que se identifican con el género asignado al nacer de acuerdo al sexo), y no tiene entrega relevancia al cuerpo o al género que la persona posea.

Próximamente escribiré sobre pansexualismo y otras orientaciones sexuales no tradicionales como la demisexualidad, la asexualidad, entre otras, y aclararé estos conceptos, junto con el debate y las controversias que los rodean.

Para terminar, creo que es importante destacar la importancia en el respeto a como prefiere ser llamado o identificados cada uno, más allá de las definiciones y distinciones teóricas. Finalmente el sentido de las etiquetas o clasificaciones de género o sexuales es generar seguridad y contención al pertenecer a un grupo reconocible, no causar daño y molestia al ser nombrado de una manera que no me identifica.

 

Referencias

Acnudh. (2011). Obtenido de: http://www.museoinclusivo.com/images/bibliotecas/genero/Acnudh_2011_Orientacion_Sexual_e_identidad_de_Genero.pdf

American Psychological Association. (2013). Respuestas a sus preguntas: Para una mejor comprensión de la orientación sexual y la homosexualidad. Washington, DC: Obtenido de http://www.apa.org/topics/sexuality/orientacion.pdf